Vivimos en una sociedad totalmente dominada por lo audiovisual . Hemos perdido espontaneidad y costumbre con el tacto. Nos tocamos menos, aunque lo necesitamos más. Porque de vez en cuando no desconectamos este aparato y nos abrazamos y besamos o al menos nos tocamos con un leve roce que erice la piel....vamos a intentarlo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario