Últimamente estoy algo nostálgico, pues echo de menos aquellos tiempos en los que hablar era necesario, casi imprescindible, como el aire que respiras. Parte en la puerta de la vecina y poder comentar cómo fue el día de ayer y cómo se plantea el hoy, sin tele, sin prensa, sin políticos, solo aire y conversación...qué tiempos!

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