Los conocí hace un año en la Residencia “Huerta del Rasillo” y desde el principio transmitían calor humano y sobre todo mucho cariño y amor, de ese que te hace estremecer. Son Ana y Fernando, tanto monta, monta tanto. Viven su amor y pasión en la Residencia que siempre han considerado su casa y para ellos el amor, dice Ana la vida es mía pero el corazón es suyo y termina diciéndole a Fernando que la sonrisa es de ella pero el motivo es él. Gracias por permitirme disfrutar de vuestro amor y amistad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario