Ayer, por fin llovió en Granada, pero esa lluvia tonta, que apenas sirve para limpiar las hojas de las macetas, pues ni siquiera sirve para el campo, que tanta falta le hace. Pero eso sí, es la excusa perfecta para comer migas, he encontrado estas rabanillas y se me hace la boca agua. Después de tanta morcilla, longaniza y choto con ajos, unas buenas migas con rabanillas y por supuesto algo más...

No hay comentarios:
Publicar un comentario