DIALOGO A PELO
Siempre he preferido cortarme el pelo en las peluquerías de toda la vida, donde el peluquero o barbero, como se decía antes, te pregunta por la familia, habla del Granada o del tiempo. Pero desde hace un tiempo, me corto el pelo en un salón de peluquería, toma ya, tiene hasta siete asientos con sus siete profesionales interactuando al mismo tiempo.
Pues bien, el otro día, estaba haciéndome un arreglillo en la citada peluquería, cuando uno de los peluqueros qu...e me conoce por el día del Pregón de las Fiestas de la Virgen del Rosario del 2013, su suegro tiene un apartamento en Salobreña. Va y me dice…qué tal por tu pueblo? A lo que yo agradecido y solicito contesto inmediatamente…muy bien, Salobreña tiene un clima fenomenal estos días de Navidad! Y sin mediar palabra, otro señor de al lado, que también se cortaba el pelo, creo, va y responde casi al unísono…pues igual que todos los pueblos de la costa!
Sí, pero Salobreña es distinta, tiene luz, tiene sabor y olor especial y además es mi pueblo…contesto yo. No si olor ya sabemos que tiene, pues todos los darros del pueblo van a dar al mismo sitio, la playa…contesta el ínclito vecino de asiento. Aun sin sobresaltarme, le digo… claro, Almuñécar y Motril se los echan a los chirimoyos y aguacates, no te jode!
A todo esto, yo ni siquiera había visto la cara del susodicho señor, pues el peluquero que me atendía me tapaba su figura, pero oírlo bien que le oía. Sin mediar palabra, va y me suelta…y en verano qué, si te bañas en Salobreña con el agua se te pegan los dedos de tanto aceite! A lo que contesto con cierta sorna, eso es verdad, pero eso ocurre, por la cantidad de aceites que se ponen los Sanitex cuando bajan a bañarse.
Esta respuesta, parece ser que le llegó muy hondo, pues tardó en reaccionar, pero tenía ganas el señor…con los chiringuitos que tenéis nunca haréis negocio! Cómo que no haremos negocio, un espeto de sardinas 5 euros y tomado a la orilla del mar no está pagado con nada…sí, sí pero son caros, cómo que caros…pues claro, en la Carigüela te los tomas por 3 euros y mejor carretera.
En este punto, ya empezaba yo a moverme en el asiento, no sé si por los pelos que me caían o por las palabras del vecino. Para playas buenas, la de San José, Monsul, los Genoveses, en Almería, eso sí que son playas limpias y bonitas, me soltó poco antes de levantarme del asiento.
Y ya, a punto de irme de la peluquería, le digo, vale son más limpias pero se tarda dos horas y media en llegar, mientras que a mi pueblo en casi media hora está uno bañándose.
Entonces, volvió la cabeza sobre el asiento, apartando a su peluquero y me dice…tiene usted razón, Salobreña está más cerca; me hubiese gustado escuchar su pregón…vaya usted con Dios!
PD. La transcripción es real como la vida misma. La postal es fea y antigua, concretamente del año 1965, comprada en el estanco de María, de mi colección particular.
Siempre he preferido cortarme el pelo en las peluquerías de toda la vida, donde el peluquero o barbero, como se decía antes, te pregunta por la familia, habla del Granada o del tiempo. Pero desde hace un tiempo, me corto el pelo en un salón de peluquería, toma ya, tiene hasta siete asientos con sus siete profesionales interactuando al mismo tiempo.
Pues bien, el otro día, estaba haciéndome un arreglillo en la citada peluquería, cuando uno de los peluqueros qu...e me conoce por el día del Pregón de las Fiestas de la Virgen del Rosario del 2013, su suegro tiene un apartamento en Salobreña. Va y me dice…qué tal por tu pueblo? A lo que yo agradecido y solicito contesto inmediatamente…muy bien, Salobreña tiene un clima fenomenal estos días de Navidad! Y sin mediar palabra, otro señor de al lado, que también se cortaba el pelo, creo, va y responde casi al unísono…pues igual que todos los pueblos de la costa!
Sí, pero Salobreña es distinta, tiene luz, tiene sabor y olor especial y además es mi pueblo…contesto yo. No si olor ya sabemos que tiene, pues todos los darros del pueblo van a dar al mismo sitio, la playa…contesta el ínclito vecino de asiento. Aun sin sobresaltarme, le digo… claro, Almuñécar y Motril se los echan a los chirimoyos y aguacates, no te jode!
A todo esto, yo ni siquiera había visto la cara del susodicho señor, pues el peluquero que me atendía me tapaba su figura, pero oírlo bien que le oía. Sin mediar palabra, va y me suelta…y en verano qué, si te bañas en Salobreña con el agua se te pegan los dedos de tanto aceite! A lo que contesto con cierta sorna, eso es verdad, pero eso ocurre, por la cantidad de aceites que se ponen los Sanitex cuando bajan a bañarse.
Esta respuesta, parece ser que le llegó muy hondo, pues tardó en reaccionar, pero tenía ganas el señor…con los chiringuitos que tenéis nunca haréis negocio! Cómo que no haremos negocio, un espeto de sardinas 5 euros y tomado a la orilla del mar no está pagado con nada…sí, sí pero son caros, cómo que caros…pues claro, en la Carigüela te los tomas por 3 euros y mejor carretera.
En este punto, ya empezaba yo a moverme en el asiento, no sé si por los pelos que me caían o por las palabras del vecino. Para playas buenas, la de San José, Monsul, los Genoveses, en Almería, eso sí que son playas limpias y bonitas, me soltó poco antes de levantarme del asiento.
Y ya, a punto de irme de la peluquería, le digo, vale son más limpias pero se tarda dos horas y media en llegar, mientras que a mi pueblo en casi media hora está uno bañándose.
Entonces, volvió la cabeza sobre el asiento, apartando a su peluquero y me dice…tiene usted razón, Salobreña está más cerca; me hubiese gustado escuchar su pregón…vaya usted con Dios!
PD. La transcripción es real como la vida misma. La postal es fea y antigua, concretamente del año 1965, comprada en el estanco de María, de mi colección particular.

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