Ya lo tengo decidido, voy a pedir cita para el médico, pues esta noche ha vuelto a suceder. El otro día fue la ristra de morcillas y esta noche este maravilloso plato alpujarreño que no se lo salta un galgo. Esto son los efectos de la imtervención quirúrgica y en la botica no venden nada para evitar mis pesadillas.

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