REFLEXIONES DE UN JUBILADO (15)
La verdad, es que con los años te vuelves bastante más escéptico que ya lo eras antes. Con mis reflexiones de hace unos dias criticando a personas afines o del Gobierno del PP, he recibido multitud de felicitaciones, lógicamente de gente de otro partido, se ve que solo leen lo que les interesa, pero no ven la viga en su ojo.
Al final te das cuenta que todo lo pequeño siempre es más importante, las charlas informales en el chiringuito, esa fot...o desastre que te han hecho en la playa con toda tu barriga cervecera, el cariño de tus hijas y nietos, el amor de tu mujer, la compresión de tus amigos, todos eso que parece diminuto y que sin embargo te causan emociones enormes y gigantescas.
Algunas cosas he ido aprendiendo con los años y una de ella, es que se aprende más de las derrotas que de las victorias. Porque resulta que los fracasos se quedan a vivir contigo, a mirarte de reojo y recordarte siempre que siguen estando ahí.
Por eso creo, que me han felicitado, pues solo han visto la derrota de los adversarios y creen en sus victorias, que de otro lado no las veo por ningún sitio, pues son tan imbéciles que no saben distinguir pelo de lana., así les va cada día, de mal en peor.
La verdad, es que con los años te vuelves bastante más escéptico que ya lo eras antes. Con mis reflexiones de hace unos dias criticando a personas afines o del Gobierno del PP, he recibido multitud de felicitaciones, lógicamente de gente de otro partido, se ve que solo leen lo que les interesa, pero no ven la viga en su ojo.
Al final te das cuenta que todo lo pequeño siempre es más importante, las charlas informales en el chiringuito, esa fot...o desastre que te han hecho en la playa con toda tu barriga cervecera, el cariño de tus hijas y nietos, el amor de tu mujer, la compresión de tus amigos, todos eso que parece diminuto y que sin embargo te causan emociones enormes y gigantescas.
Algunas cosas he ido aprendiendo con los años y una de ella, es que se aprende más de las derrotas que de las victorias. Porque resulta que los fracasos se quedan a vivir contigo, a mirarte de reojo y recordarte siempre que siguen estando ahí.
Por eso creo, que me han felicitado, pues solo han visto la derrota de los adversarios y creen en sus victorias, que de otro lado no las veo por ningún sitio, pues son tan imbéciles que no saben distinguir pelo de lana., así les va cada día, de mal en peor.

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