La gente cuando va a Zaragoza visita El Pilar, cuando acude a Santiago de Compostela visita al Apóstol y a mí me ocurre cuando llego a Salobreña. Siempre, pero siempre siempre, acudo al Restaurante La Bahía a darle un fuerte abrazo a mi amigo del alma Antonio Aneas y como no, comerme una sartén de pulpo riquísimo y mojado con mucho pan.
Cada uno tiene sus manías y la mía es de lo más natural y espontánea.
Cada uno tiene sus manías y la mía es de lo más natural y espontánea.


No hay comentarios:
Publicar un comentario