Hacía tiempo que no cogía un taxi, pues desde que me jubilé casi siempre viajo en autobús, por conocer y relacionarme con más gente. Pero el otro día llegaba tarde a la consulta del médico y cogí un taxi, cuando el taxista me preguntó, me salió de lo más hondo de mi ser... a ser feliz, creo que ya toca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario