YO ME BAJO AQUI
A veces pensamos que despedirse es decir adiós y ahí se acaba todo, cuando realmente, muchas veces es necesario cerrar una etapa para comenzar otra, yo ya hace tiempo que aprendí a decir adiós, pues entendí que es una etapa nueva de la vida.
Me dijeron, que con tanto irme y volver, la gente se olvida de uno, pero qué equivocados estaban. Quien bien te quiere, nunca te olvida, ahora bien, para aquellos que viven del día a día y del lisonjero “me gusta”, para es...os la vida se acaba con el Facebook.
Y creo haber explicado hasta la saciedad mis ausencias, mis silencios, mi necesidad imperiosa de descansar, de recuperarme y dedicarme a otras cosas que me llenan mucho más que este invento diabólico.
Nunca me voy sin despedirme, para dar las gracias a todas aquellas personas que me leen y se sienten identificadas con mis pensamientos, mis relatos, mis recuerdos y en definitiva mis sentimientos, para todos ellos gracias como siempre por ser tan condescendientes con este sexagenario. A los otros, ahora viene el tiempo que os gusta, ese que nadie os lleva la contraria e incluso alaba vuestras gilipolleces y vuestros gritos de impotencia, a vosotros también deciros que volveré.
La vida es eso que pasa, mientras tú le das más de mil vueltas a un montón de naderías sin importancia. En este tiempo, quiero retomar temas aparcados, escribir, las clases de la Universidad, la Asociación contra el Cáncer y sobre todo esperar se solucione lo de mi querida Residencia Huerta del Rasillo, sin olvidar por supuesto a mi familia mis Nietos, mis amigos de siempre y mi charlas de taberna.
Decirles por último aquellos incrédulos que si te mandan a la mierda, tranquilo, pues está lleno de conocidos. Con aquella frase tan cursi de me voy para ser feliz y no sé cuándo vuelvo…hasta pronto.
A veces pensamos que despedirse es decir adiós y ahí se acaba todo, cuando realmente, muchas veces es necesario cerrar una etapa para comenzar otra, yo ya hace tiempo que aprendí a decir adiós, pues entendí que es una etapa nueva de la vida.
Me dijeron, que con tanto irme y volver, la gente se olvida de uno, pero qué equivocados estaban. Quien bien te quiere, nunca te olvida, ahora bien, para aquellos que viven del día a día y del lisonjero “me gusta”, para es...os la vida se acaba con el Facebook.
Y creo haber explicado hasta la saciedad mis ausencias, mis silencios, mi necesidad imperiosa de descansar, de recuperarme y dedicarme a otras cosas que me llenan mucho más que este invento diabólico.
Nunca me voy sin despedirme, para dar las gracias a todas aquellas personas que me leen y se sienten identificadas con mis pensamientos, mis relatos, mis recuerdos y en definitiva mis sentimientos, para todos ellos gracias como siempre por ser tan condescendientes con este sexagenario. A los otros, ahora viene el tiempo que os gusta, ese que nadie os lleva la contraria e incluso alaba vuestras gilipolleces y vuestros gritos de impotencia, a vosotros también deciros que volveré.
La vida es eso que pasa, mientras tú le das más de mil vueltas a un montón de naderías sin importancia. En este tiempo, quiero retomar temas aparcados, escribir, las clases de la Universidad, la Asociación contra el Cáncer y sobre todo esperar se solucione lo de mi querida Residencia Huerta del Rasillo, sin olvidar por supuesto a mi familia mis Nietos, mis amigos de siempre y mi charlas de taberna.
Decirles por último aquellos incrédulos que si te mandan a la mierda, tranquilo, pues está lleno de conocidos. Con aquella frase tan cursi de me voy para ser feliz y no sé cuándo vuelvo…hasta pronto.

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