Era difícil, muy difícil el seguir con la dieta tan estricta y a las primeras de cambio he caído, pero caído por la cuesta abajo. Ha bastado encontrar la excusa magnifica de reunir a mis cuatro Nietos, para meterme entre pecho y espalda, a parte del plato de choto frito de cada sábado, una estupenda tapa de morcilla de El Fargue, que estaba para repetir. Bueno, ya no me siento tan culpable, pues el día lo merecía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario