EL ESTADO DE LA NACION
Una vez más volvieron los actores, malos por cierto, a escenificar el famoso “Estado de la Nación”, esto empieza a ser como el Tenorio cuando llega el primero de Noviembre.
Ahora, dependiendo del color de cada cual, todos habrán ganado, pues para eso se preparan durante días, semanas, meses, solo para justificar el sueldo que le pagamos y una vez al año escenifican su teatrico.
Cansados, hartos y aburridos estamos muchos, al menos yo de esta mala obra d...e teatro, pues el guión siempre es el mismo, pero en este caso los actores son de tercera.
Por un lado, el Presidente del Gobierno solo suelta cifras y más cifras económicas, sin importarle que el ciudadano de a pie sigue sin reconocer ni ver esa famosa recuperación que tanto alardea. De otro lado, el principal actor de la oposición, que sale atropellado y alzando la voz como si estuviera en un corral de cabras y llamara al cabrito mayor para apaciguar el resto de la manada.
Los otros, que también recitan y declaman, unos se transforman en personajes que no les corresponde o que tal vez quisieran representar su papel y otras gritan desaforadas que todo es mentira. Los nacionalistas, siguen a su rollo y nadie les presta atención, como siempre.
Un detalle sí es anecdótico, hay un actor muy secundario, de apellido italiano, creo, que para llamar la atención, se envuelve en una bandera y nadie sabe qué quiere decir o reclamar. Este actor ya lleva muchos años sobre las tablas, quizás desde la época de Valle Inclán y mientras gobiernan los suyos no sale ni por el foro, pero en el momento que está en la oposición se sale de cuadro para llamar siempre la atención, de ahí que siempre lo tengan de secundario o de meritorio.
En fin, qué quieren que les diga, que una vez más como decía al principio, se representó la comedia un año más y todos salieron vencedores. Perdón, todos no, pues el pueblo español empieza a estar hasta los mismísimos de tanto aspirante a galán de turno y a damisela cortejada, pero por desgracia para el pueblo todos son meros farsantes que solo saben distraer a su parroquia, pero nada dicen ni aportan a los problemas reales de los ciudadanos. Cae el telón y cada cual a lo suyo, incluso el de la bandera.
Una vez más volvieron los actores, malos por cierto, a escenificar el famoso “Estado de la Nación”, esto empieza a ser como el Tenorio cuando llega el primero de Noviembre.
Ahora, dependiendo del color de cada cual, todos habrán ganado, pues para eso se preparan durante días, semanas, meses, solo para justificar el sueldo que le pagamos y una vez al año escenifican su teatrico.
Cansados, hartos y aburridos estamos muchos, al menos yo de esta mala obra d...e teatro, pues el guión siempre es el mismo, pero en este caso los actores son de tercera.
Por un lado, el Presidente del Gobierno solo suelta cifras y más cifras económicas, sin importarle que el ciudadano de a pie sigue sin reconocer ni ver esa famosa recuperación que tanto alardea. De otro lado, el principal actor de la oposición, que sale atropellado y alzando la voz como si estuviera en un corral de cabras y llamara al cabrito mayor para apaciguar el resto de la manada.
Los otros, que también recitan y declaman, unos se transforman en personajes que no les corresponde o que tal vez quisieran representar su papel y otras gritan desaforadas que todo es mentira. Los nacionalistas, siguen a su rollo y nadie les presta atención, como siempre.
Un detalle sí es anecdótico, hay un actor muy secundario, de apellido italiano, creo, que para llamar la atención, se envuelve en una bandera y nadie sabe qué quiere decir o reclamar. Este actor ya lleva muchos años sobre las tablas, quizás desde la época de Valle Inclán y mientras gobiernan los suyos no sale ni por el foro, pero en el momento que está en la oposición se sale de cuadro para llamar siempre la atención, de ahí que siempre lo tengan de secundario o de meritorio.
En fin, qué quieren que les diga, que una vez más como decía al principio, se representó la comedia un año más y todos salieron vencedores. Perdón, todos no, pues el pueblo español empieza a estar hasta los mismísimos de tanto aspirante a galán de turno y a damisela cortejada, pero por desgracia para el pueblo todos son meros farsantes que solo saben distraer a su parroquia, pero nada dicen ni aportan a los problemas reales de los ciudadanos. Cae el telón y cada cual a lo suyo, incluso el de la bandera.


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