Siempre, pero siempre quisimos ser mayores, queríamos bebernos la niñez y la juventud no a sorbos, si no a borbotones, casi hasta atragantarnos y todo para qué. Ahora ya somos mayores, algunos muy mayores, demasiado diría yo y sin embargo añoramos aquellos años de inocencia y ternura...vivamos el presente!

No hay comentarios:
Publicar un comentario