RINCON CON MUCHO CARIÑO
Acabo de ver unas fotos que hice hace unos días aprovechando la visita de unos amigos y un sentimiento de nostalgia me invade por dentro, pues La Caleta me trae muy gratos recuerdos de mi vida en Salobreña.
Tengo que agradecer a mi Tía Eloísa Medina Casanova el inculcarme ese cariño y ese querer estar el mayor tiempo posible en ese rincón tan maravilloso y encantador que es La Caleta.
Deseaba que llegara pronto el verano y las vacaciones en el cole...gio para poder disfrutar de esa maravilla. Bañarme en el Caletón, ir a pescar al Pargo o al Carrizal y sobre todo comer esos higos chumbos pelados por mi Tío Paco y fresquitos en la nevera.
La Caleta tiene de todo, monte, mar, campo y mucha naturaleza, pero por encima de todo tiene buena gente. Gente trabajadora, que en su día unos eran pescadores, otros trabajadores de la Fábrica de Azúcar, otros como mi Tío Paco estaban empleados en la incipiente Celulosa de Motril que tantos puestos de trabajo dio en el pueblo.
Si Salobreña es una bandada de palomas que ha detenido el vuelo, La Caleta son Gaviotas en pleno vuelo que cambian de color según el sol esté alto o bajo, pero que hacen que sus casas se apiñen unas a otras como guareciéndose del temporal…
PD. No sé si algún día acabaré estas líneas.
Acabo de ver unas fotos que hice hace unos días aprovechando la visita de unos amigos y un sentimiento de nostalgia me invade por dentro, pues La Caleta me trae muy gratos recuerdos de mi vida en Salobreña.
Tengo que agradecer a mi Tía Eloísa Medina Casanova el inculcarme ese cariño y ese querer estar el mayor tiempo posible en ese rincón tan maravilloso y encantador que es La Caleta.
Deseaba que llegara pronto el verano y las vacaciones en el cole...gio para poder disfrutar de esa maravilla. Bañarme en el Caletón, ir a pescar al Pargo o al Carrizal y sobre todo comer esos higos chumbos pelados por mi Tío Paco y fresquitos en la nevera.
La Caleta tiene de todo, monte, mar, campo y mucha naturaleza, pero por encima de todo tiene buena gente. Gente trabajadora, que en su día unos eran pescadores, otros trabajadores de la Fábrica de Azúcar, otros como mi Tío Paco estaban empleados en la incipiente Celulosa de Motril que tantos puestos de trabajo dio en el pueblo.
Si Salobreña es una bandada de palomas que ha detenido el vuelo, La Caleta son Gaviotas en pleno vuelo que cambian de color según el sol esté alto o bajo, pero que hacen que sus casas se apiñen unas a otras como guareciéndose del temporal…
PD. No sé si algún día acabaré estas líneas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario