Imagen

Imagen

sábado, 27 de junio de 2015

SALOBREÑA POR FIN LIMPIA
Acabo de leer en el Faro de Motril, que mi querido pueblo lleva a cabo un plan de choque contra las plagas en el municipio. La noticia continua diciendo que Salobreña ha puesto en marcha un plan de desinfección, desinsectación y desratización aplicado en el sistema de alcantarillado del municipio.
El concejal de Medio Ambiente, José Gabriel Alonso, pide disculpas por las molestias causadas por la presencia de estos insectos, aunque recuerda que es hab...itual con la llegada de las altas temperaturas.
Enseguida me ha venido a la mente, qué hubiese pasado si en su día, hace ya mucho tiempo, estos planes de choque contra las plagas se hubiesen hecho para con aquellas personas, situaciones y casos que han hecho que este bello pueblo de la Costa Tropical siga en la cola del tren del progreso.
No es por las altas temperaturas cómo proliferan esos bichos, pues aquí hace años que se asentó la desidia, el abandono y las pocas ganas de pelear por un Municipio a la vanguardia del turismo y el desarrollo.
Al igual que se abandonó el casco antiguo y las ganas de embellecer cada uno sus fachada y cuidar del bien propio y ajeno, se abandonó también el buen carácter trabajador, emprendedor y cooperativista que hubiese necesitado Salobreña.
Sin embargo, sí que arraigo fuerte el bicho de la envidia, la murmuración y el qué dirán, haciendo que siempre viésemos la paja en el ojo ajeno, mientras que el pedazo de viga atravesaba nuestro ojo.
Siempre nos gustó echar la culpa al alcalde de turno, el gobierno autonómico o en central, pero nunca miramos en nuestras alcantarillas la porquería o suciedad que anidaba año tras año sin emplear productos necesarios para su erradicación.
De verdad, que ganas tengo que de una vez por todas levantemos el vuelo, miremos hacia el horizonte y nos demos cuenta del potencial tan alto que atesora Salobreña. Y por supuesto, todos a una, sin colores ni filosofías algunas peleemos por un pueblo próspero, limpio, emprendedor y donde cada cual se sienta participe de su propia aventura.
El fracaso más grande es no haberlo intentado nunca. Un emprendedor ve oportunidades en donde otro solo ve problemas. Este pueblo puede y no debemos dejarnos arrastrar por el pesimismo, pues todo parece imposible hasta que se hace. Animo y luchemos por una Salobreña más limpia y sobre todo más emprendedora.
PD. La foto es de mi amigo Eduardo Castro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario