Nada mejor que unos buenos arenques para celebrar el día de Reyes. Cada vez que veo la caja de madera repleta de arenques, se me van los ojos y la boca se hace agua. Para todos aquellos que nacimos en los 50, este rico manjar nos trae recuerdos de sabores y olores de antes.
Nada mejor, que liar un arenque en papel estraza y apretarlo contra la puerta, la piel sale perfectamente y quedan los lomos sueltos y limpios, se le pone aceite de oliva por encima con unos ajos picados y... a comer.
Otra forma, riquísima que tenemos es freír los arenques y unos ajos, en ese aceite se fríen un par de huevos que saben a gloria.
Puesto el lomo limpio de un arenque encima de un buen tomate partido, ya ni te cuento.
Algo hemos ido dejando en el camino, pues mi casa olía por las escaleras a coles de cocido, a sardinas arenques, muchas veces creo que hemos comido mares enteros de arenques y ahora me acuerdo del papel estraza, el quicio de la puerta y de mi Padre.
Nada mejor, que liar un arenque en papel estraza y apretarlo contra la puerta, la piel sale perfectamente y quedan los lomos sueltos y limpios, se le pone aceite de oliva por encima con unos ajos picados y... a comer.
Otra forma, riquísima que tenemos es freír los arenques y unos ajos, en ese aceite se fríen un par de huevos que saben a gloria.
Puesto el lomo limpio de un arenque encima de un buen tomate partido, ya ni te cuento.
Algo hemos ido dejando en el camino, pues mi casa olía por las escaleras a coles de cocido, a sardinas arenques, muchas veces creo que hemos comido mares enteros de arenques y ahora me acuerdo del papel estraza, el quicio de la puerta y de mi Padre.

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