CARTA A LOS REYES MAGOS
Mis queridos Reyes, me llamo Marta, tengo 10 años y vivo en Barcelona con mis Padres, aunque unas veces he vivido solo con mi Madre y otras con mi Abuela, pero ahora vivimos los tres en una cochera que nos han prestado unos vecinos y que por cierto, hace un frío que pela.
Quisiera deciros que me he portado bien, pero tampoco sé lo de bien que a vosotros os gusta que seamos los niños para que nos traigáis los juguetes que pedimos. Ya que ha habido años,... en los que he sido muy buena y no me habéis traído nada y sin embargo, otros años he sido muy traviesa, según dice Mama y por el contrario me trajisteis una muñeca, aunque estaba algo deteriorada, pues el brazo derecho se le salía casi siempre.
Este año, mi Madre me explica que las cosas están muy mal, que Papa no tiene trabajo y solo cobra 400 euros de ayuda y que ella tampoco encuentra nada, solo de vez en cuando va a limpiar la casa de la señora Encarna y le da unos eurillos y algún paquete de arroz o un cartón de leche.
Así, que mis queridos Magos de Oriente o de donde vengáis, este año no quiero juguetes, solo quiero que me traigáis un gran plato de macarrones con rico tomate, que me gustan mucho y quisiera si es posible que hubiese un poquito más, para poder disfrutarlos con papa y mama.
Este año, si cabe, os escribo con más esperanza y ganas que otros, pues casi nunca me hacéis caso y me traéis aquello que tanto veo en la televisión y los catálogos que deja el cartero en la puerta de la cochera. Sí ya sé que hay muchos niños y que necesitan, incluso más cosas que yo, pero este año, por favor, os lo ruego, no os olvidéis del plato de macarrones con tomate.
Ah, por cierto, otra cosa más, pero esta vez es distinto, no es ningún juguete. Veréis, tengo un amigo que las está pasando muy mal. Iba a decir que las está pasando negras; pero me acordé de que uno de vosotros es el Rey negro... Perdona... Aunque no creo que por eso te sientas ofendido. Eres demasiado bueno. Como decía, mi amigo Raúl, está malito en el hospital, dicen que tiene cáncer y que se pasará allí todas las Navidades, os ruego le traigáis a él un poco de salud y si veis que son muchas cosas, el plato de macarrones y lo de mi amigo, pues suprimir el plato de macarrones y curar a Raúl, por favor majestades.
Y ya me despido de ustedes, pues no tengo mucha soltura para escribir o hablar con tanta majestad, pero por favor, hacerme caso este año. Lo necesito. Muchos besos a los tres.
Mis queridos Reyes, me llamo Marta, tengo 10 años y vivo en Barcelona con mis Padres, aunque unas veces he vivido solo con mi Madre y otras con mi Abuela, pero ahora vivimos los tres en una cochera que nos han prestado unos vecinos y que por cierto, hace un frío que pela.
Quisiera deciros que me he portado bien, pero tampoco sé lo de bien que a vosotros os gusta que seamos los niños para que nos traigáis los juguetes que pedimos. Ya que ha habido años,... en los que he sido muy buena y no me habéis traído nada y sin embargo, otros años he sido muy traviesa, según dice Mama y por el contrario me trajisteis una muñeca, aunque estaba algo deteriorada, pues el brazo derecho se le salía casi siempre.
Este año, mi Madre me explica que las cosas están muy mal, que Papa no tiene trabajo y solo cobra 400 euros de ayuda y que ella tampoco encuentra nada, solo de vez en cuando va a limpiar la casa de la señora Encarna y le da unos eurillos y algún paquete de arroz o un cartón de leche.
Así, que mis queridos Magos de Oriente o de donde vengáis, este año no quiero juguetes, solo quiero que me traigáis un gran plato de macarrones con rico tomate, que me gustan mucho y quisiera si es posible que hubiese un poquito más, para poder disfrutarlos con papa y mama.
Este año, si cabe, os escribo con más esperanza y ganas que otros, pues casi nunca me hacéis caso y me traéis aquello que tanto veo en la televisión y los catálogos que deja el cartero en la puerta de la cochera. Sí ya sé que hay muchos niños y que necesitan, incluso más cosas que yo, pero este año, por favor, os lo ruego, no os olvidéis del plato de macarrones con tomate.
Ah, por cierto, otra cosa más, pero esta vez es distinto, no es ningún juguete. Veréis, tengo un amigo que las está pasando muy mal. Iba a decir que las está pasando negras; pero me acordé de que uno de vosotros es el Rey negro... Perdona... Aunque no creo que por eso te sientas ofendido. Eres demasiado bueno. Como decía, mi amigo Raúl, está malito en el hospital, dicen que tiene cáncer y que se pasará allí todas las Navidades, os ruego le traigáis a él un poco de salud y si veis que son muchas cosas, el plato de macarrones y lo de mi amigo, pues suprimir el plato de macarrones y curar a Raúl, por favor majestades.
Y ya me despido de ustedes, pues no tengo mucha soltura para escribir o hablar con tanta majestad, pero por favor, hacerme caso este año. Lo necesito. Muchos besos a los tres.
PD. Me he puesto a escribir esta carta, a raíz de una noticia aparecida hace unos días en el diario El Mundo; la Niña solicitando a los Reyes Magos un plato de macarrones. Los nombres son ficticios y la situación casi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario