LA ESPAÑA DE MACHADO
“La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María.” así escribía Antonio Machado hace ya un siglo y después de lo que ha pasado y llovido ya, creo seguimos igual en el mañana efímero.
Viene esto a cuento de la pesadez, el hartazgo y el cansancio de tanto bombo y platillo con el pequeño Nicolás. No hay cadena de televisión, programa de radio, semanal e incluso periódico que no lleven ya más de tres semanas hablando del... dichoso Nicolás.
Nuestros dirigentes, nuestros politiocs, han perdido el rumbo hace tiempo, si es que alguna vez lo tuvieron, llegando incluso a la aberración, de que el partido principal de la oposición, por ahora el PSOE, presente 20 preguntas al Gobierno de turno sobre el niñato este.
Qué cojones me importa a mí lo que haga o diga este niño, con ínsulas de tebeo y ganas de salir en los papeles, digo en las fotos. Pues no, dale que te pego con el Nicolás de turno.
Lo peor que puede pasar a veces con el tiempo es que no pase; que lo que tendría que ser efímero, cosa de un día o por lo menos de corta duración, se estanque y persevere. Porque lo que se estanca tiene tendencia a descomponerse y corromperse y por tanto huele: me parece a mí que ya huele demasiado a podrido en este país, pues si con tantísimos problemas que tenemos, para la oposición es prioritario el Nicolás, apaga y vámonos!
Donde están las propuestas, debates, soluciones para atajar el paro, la corrupción, la desidia de la gente por los políticos, la sanidad, la cultura, la educación, de eso nada de nada, ni una sola interpelación, ni pregunta.
Vivimos de la carroña y la salsa rosa, de las fotos del niño con todo bicho viviente y de quien falta por hacerse un selfie de esos con el Nicolás.
Que no, señores, que no y mil veces no, que la sociedad, que nosotros, los españolitos de a pie vamos ya por otro camino distinto al de ustedes y que como noticia de los avatares del niño este, está bien para un día, que digo, para un minuto y ya está. Que la gente lo está pasando mal, muy mal y que eso no aparece ni siquiera un segundo en los papeles.
“Más otra España nace… una España implacable y redentora, España que alborea
con un hacha en la mano vengadora, España de la rabia y de la idea.” así acaba Machado su Mañana Efímero y mucha razón tiene 100 años después.
“La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María.” así escribía Antonio Machado hace ya un siglo y después de lo que ha pasado y llovido ya, creo seguimos igual en el mañana efímero.
Viene esto a cuento de la pesadez, el hartazgo y el cansancio de tanto bombo y platillo con el pequeño Nicolás. No hay cadena de televisión, programa de radio, semanal e incluso periódico que no lleven ya más de tres semanas hablando del... dichoso Nicolás.
Nuestros dirigentes, nuestros politiocs, han perdido el rumbo hace tiempo, si es que alguna vez lo tuvieron, llegando incluso a la aberración, de que el partido principal de la oposición, por ahora el PSOE, presente 20 preguntas al Gobierno de turno sobre el niñato este.
Qué cojones me importa a mí lo que haga o diga este niño, con ínsulas de tebeo y ganas de salir en los papeles, digo en las fotos. Pues no, dale que te pego con el Nicolás de turno.
Lo peor que puede pasar a veces con el tiempo es que no pase; que lo que tendría que ser efímero, cosa de un día o por lo menos de corta duración, se estanque y persevere. Porque lo que se estanca tiene tendencia a descomponerse y corromperse y por tanto huele: me parece a mí que ya huele demasiado a podrido en este país, pues si con tantísimos problemas que tenemos, para la oposición es prioritario el Nicolás, apaga y vámonos!
Donde están las propuestas, debates, soluciones para atajar el paro, la corrupción, la desidia de la gente por los políticos, la sanidad, la cultura, la educación, de eso nada de nada, ni una sola interpelación, ni pregunta.
Vivimos de la carroña y la salsa rosa, de las fotos del niño con todo bicho viviente y de quien falta por hacerse un selfie de esos con el Nicolás.
Que no, señores, que no y mil veces no, que la sociedad, que nosotros, los españolitos de a pie vamos ya por otro camino distinto al de ustedes y que como noticia de los avatares del niño este, está bien para un día, que digo, para un minuto y ya está. Que la gente lo está pasando mal, muy mal y que eso no aparece ni siquiera un segundo en los papeles.
“Más otra España nace… una España implacable y redentora, España que alborea
con un hacha en la mano vengadora, España de la rabia y de la idea.” así acaba Machado su Mañana Efímero y mucha razón tiene 100 años después.

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