HABIA QUE DECIRLO
Yo, Antonio Luis Gallardo Medina, natural de Salobreña, casado y muy mayor de edad. DECLARO que a partir de ahora me siento totalmente liberado para poder escribir, decir y hablar lo que me salga de los cojones, sin ataduras ni cortapisas algunas.
Estoy cansado, muy cansado de tanto político de tres al cuarto, hastiado de cada día leer los periódicos, oír la radio y ver la televisión las mismas paridas de los últimos meses. No me llama, no me hace caso, este... es un corrupto, este es un prepotente y este otro es un chulo.
Basta ya, pero no ven ustedes que la ciudadanía va por otros derroteros, que nos importa un carajo toda la palabrería, reuniones y citas que tengan ustedes. Han llegado al límite de que ya nadie les soporta, pues hay que tener unas tragaderas muy grandes para tragar sus mentiras.
Sin embargo, ya nadie habla de refugiados, hambre, miseria, paro, etc. ahora todo es vicepresidencia para mí, este ministerio para ti y aquella ventana que da al patio para el otro. Quien es casta y quien es casposo, ya no lo sabemos.
Alegando libertad de expresión se insulta y manipula a los niños con los cristobicas, se pisotean derechos de reunión, se insulta y se mofan de todo aquel que tiene ideas distintas. Aquí cada cual hace la lectura que más le conviene y siempre eso sí, en nombre del pueblo que les ha votado, a ellos claro. Pues esa es otra, los que votaron a otros partidos, esos están equivocados.
Pero se olvidan siempre de nosotros, los que votamos a perdedor, los que no votan, los que están hartos, cansados, asqueados, a todos esos quien nos representa, por supuesto que ellos no.
Y luego, para colmo, alardean que el pueblo español ha votado entendimiento y que tienen que reunirse una mezcolanza de partidos, ideologías y programas que da grima el leer. Pero cómo va a querer el pueblo que se entiendan personas tan dispares, intolerantes y corruptas.
Saben una cosa, salga el sol por donde salga a mí no me convencen y por supuesto a mucha más gente.
Yo, Antonio Luis Gallardo Medina, natural de Salobreña, casado y muy mayor de edad. DECLARO que a partir de ahora me siento totalmente liberado para poder escribir, decir y hablar lo que me salga de los cojones, sin ataduras ni cortapisas algunas.
Estoy cansado, muy cansado de tanto político de tres al cuarto, hastiado de cada día leer los periódicos, oír la radio y ver la televisión las mismas paridas de los últimos meses. No me llama, no me hace caso, este... es un corrupto, este es un prepotente y este otro es un chulo.
Basta ya, pero no ven ustedes que la ciudadanía va por otros derroteros, que nos importa un carajo toda la palabrería, reuniones y citas que tengan ustedes. Han llegado al límite de que ya nadie les soporta, pues hay que tener unas tragaderas muy grandes para tragar sus mentiras.
Sin embargo, ya nadie habla de refugiados, hambre, miseria, paro, etc. ahora todo es vicepresidencia para mí, este ministerio para ti y aquella ventana que da al patio para el otro. Quien es casta y quien es casposo, ya no lo sabemos.
Alegando libertad de expresión se insulta y manipula a los niños con los cristobicas, se pisotean derechos de reunión, se insulta y se mofan de todo aquel que tiene ideas distintas. Aquí cada cual hace la lectura que más le conviene y siempre eso sí, en nombre del pueblo que les ha votado, a ellos claro. Pues esa es otra, los que votaron a otros partidos, esos están equivocados.
Pero se olvidan siempre de nosotros, los que votamos a perdedor, los que no votan, los que están hartos, cansados, asqueados, a todos esos quien nos representa, por supuesto que ellos no.
Y luego, para colmo, alardean que el pueblo español ha votado entendimiento y que tienen que reunirse una mezcolanza de partidos, ideologías y programas que da grima el leer. Pero cómo va a querer el pueblo que se entiendan personas tan dispares, intolerantes y corruptas.
Saben una cosa, salga el sol por donde salga a mí no me convencen y por supuesto a mucha más gente.

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