DOBLE VARA DE MEDIR
De verdad, que no tengo nada personal entre la Ex Directora del Patronato de la Alhambra, Mar Villafranca y yo, lo que ocurre es que mi inteligencia y pensamiento de Jubilado está llegando hasta límites difíciles de aguantar.
Si alguien de otro partido político hubiese sido imputado e incluso solamente investigado por posible corrupción, ya estarían los periódicos, tertulianos y sobre todo la implacable luchadora de la corrupción en Andalucía, poniendo el ...grito en el cielo, pues de todos es sabido, lo ha repetido hasta la saciedad, que ella es el adalid de la transparencia.
La Sra. Villafranca ya fue detenida e imputada el día 25 de junio y al mismo tiempo acusada por presunta malversación, blanqueo de capitales y prevaricación, por supuestas irregularidades en la concesión del servicio de audioguías.
En todo este tiempo, el clamor de la Presidenta de la Junta de Andalucía y de sus aliados Ciudadanos, parece ser que se han topado con los muros de la Alhambra y sobre todo con las temperaturas tan altas que estamos sufriendo estos días, pues a ninguno se le ha oído decir esta boca es mía.
He de confesar que algo de tirria sí que le tenía a la Sra. Villafranca, pues este año, coincidiendo con las elecciones autonómicas y municipales, nos llamó “tontos del culo” a todos los granadinos que no votábamos al PSOE y he de reconocer que se quedó tan ancha y descansada.
Ahora, por fin ha dimitido, presionada por la querella de la fiscalía y no por la mano hacedora de la que todo lo puede y vigila, pues ya vimos cómo actúo con Griñan y Chaves, que un poco más y les hacen dimitir cuando ya estuvieran a punto de entrar en chirona.
Hora va siendo, que de una vez por todas se juzgue y fiscalice a todos por igual, independientemente de su carnet político y sobre todo que a Granada la dejen caminar con independencia de color, pues la Alhambra, pese a quien le pese sigue estando aquí al lado del río Darro y muy cerca de nosotros, ya que Sevilla coge muy lejos.
De verdad, que no tengo nada personal entre la Ex Directora del Patronato de la Alhambra, Mar Villafranca y yo, lo que ocurre es que mi inteligencia y pensamiento de Jubilado está llegando hasta límites difíciles de aguantar.
Si alguien de otro partido político hubiese sido imputado e incluso solamente investigado por posible corrupción, ya estarían los periódicos, tertulianos y sobre todo la implacable luchadora de la corrupción en Andalucía, poniendo el ...grito en el cielo, pues de todos es sabido, lo ha repetido hasta la saciedad, que ella es el adalid de la transparencia.
La Sra. Villafranca ya fue detenida e imputada el día 25 de junio y al mismo tiempo acusada por presunta malversación, blanqueo de capitales y prevaricación, por supuestas irregularidades en la concesión del servicio de audioguías.
En todo este tiempo, el clamor de la Presidenta de la Junta de Andalucía y de sus aliados Ciudadanos, parece ser que se han topado con los muros de la Alhambra y sobre todo con las temperaturas tan altas que estamos sufriendo estos días, pues a ninguno se le ha oído decir esta boca es mía.
He de confesar que algo de tirria sí que le tenía a la Sra. Villafranca, pues este año, coincidiendo con las elecciones autonómicas y municipales, nos llamó “tontos del culo” a todos los granadinos que no votábamos al PSOE y he de reconocer que se quedó tan ancha y descansada.
Ahora, por fin ha dimitido, presionada por la querella de la fiscalía y no por la mano hacedora de la que todo lo puede y vigila, pues ya vimos cómo actúo con Griñan y Chaves, que un poco más y les hacen dimitir cuando ya estuvieran a punto de entrar en chirona.
Hora va siendo, que de una vez por todas se juzgue y fiscalice a todos por igual, independientemente de su carnet político y sobre todo que a Granada la dejen caminar con independencia de color, pues la Alhambra, pese a quien le pese sigue estando aquí al lado del río Darro y muy cerca de nosotros, ya que Sevilla coge muy lejos.

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