AYUNTAMIENTO O CAMAROTE DE LOS HERMANOS MARX
“EL Papa no nos deja comernos las almejas”. Lo acabo de escuchar en una entrevista que dio esta mañana la nueva alcaldesa de Madrid y se me ha caído la magdalena en el café. Habla sobre la “gentuza de los tuits” a la que acompaña como si fueran niños con trastornos de conducta y como si ella fuera la que los está reconduciendo por el buen camino para que no rompan las cortinas, no escriban en la pared, no den un manotazo al plato de sopa.
Yo si fuera uno de la “gentuza de los tuits” no me tomaría nada bien no sólo que me traten como un niño malcriado sino que encima ella pretenda hacerse la que lleva las riendas del asunto cuando es simplemente el mascarón que esta gentuza ha utilizado - se nota que es bastante consciente de ello - para no “asustar” a mucha gente que podía no allanarle el camino al poder. Sospecho un futuro oprobioso para esta mujer.
Señora Carmena, apelando a mi derecho institucional de libertad de expresión, le recuerdo que toda esta maraña que están proliferando a lo largo y ancho de España son todos unos descerebrados por muchos títulos que tengan, usted como jueza debe saber que la libertad de expresión de cada uno acaba cuando empieza el derecho de otros; no nos cuente milongas semánticas intentando justificar los desvaríos de ciertas personas que están en su ayuntamiento, usted como jueza debe saber que las leyes hay que cumplirlas aunque no gusten, y si hay que cambiarlas se cambian, pero nunca ofender a otras personas por raza, religión o sexo, pues en ese caso entraríamos en una anarquía total.
Que opinión tendría usted si cualquier español le deseara a usted o al señor Iglesias que le gustaría verlos empalados. Le diré la respuesta que toda esa tropa diría, que eso es de extrema derecha radical. Aquí con él y tú más se quiere justificar lo injustificable, ni para unos ni para otros oiga usted.
La Sra. Carmena es una mina y no lo sabe. Cada día suelta por lo menos una tontería diferente. Muchos monologuistas de humor tienen dificultades para encontrar nuevos comentarios cómicos para entretener a su público. Manuela Carmena tiene un talento natural para soltar "chorradas" con fluidez. Y, de verdad, nos reiríamos mucho con sus comentarios si no fuera alcaldesa.
Señora Carmena, cambie de oficio, tiene más futuro como cómica. Ahora tiene la misma gracia que tendría Gila con sus chistes de la guerra si fuese jefe del Estado Mayor del Ejército.
Una pregunta tonta, ¿hubieras hecho lo mismo su concejala Rita Maestre en una mezquita? ¿Cuándo hará la performance en el Ayuntamiento? Esperamos con ansia que en un acto de rebeldía suprema, te quites el sostén en una sesión pública del Ayuntamiento para regocijo, solaz y alborozo de la ciudadanía.
Últimamente, te veo como con cara de estreñida y de mal humor. ¿Ya no usas las bolas chinas, de las que hablabas en la capilla de la Complutense? ¿Ya no te gustan los mariscos y, más en concreto, las almejas?
A ver Carmona ujjj. digo Carmena. Las almejas españolas no son de comer, pues son de la mar. Pero las francesas son de la mer. Comprendes ahora. Que es que hay que explicarlo todo. Con lo listos que parecíais, antes de tocar pelo y ser de la Casta.
“EL Papa no nos deja comernos las almejas”. Lo acabo de escuchar en una entrevista que dio esta mañana la nueva alcaldesa de Madrid y se me ha caído la magdalena en el café. Habla sobre la “gentuza de los tuits” a la que acompaña como si fueran niños con trastornos de conducta y como si ella fuera la que los está reconduciendo por el buen camino para que no rompan las cortinas, no escriban en la pared, no den un manotazo al plato de sopa.
Yo si fuera uno de la “gentuza de los tuits” no me tomaría nada bien no sólo que me traten como un niño malcriado sino que encima ella pretenda hacerse la que lleva las riendas del asunto cuando es simplemente el mascarón que esta gentuza ha utilizado - se nota que es bastante consciente de ello - para no “asustar” a mucha gente que podía no allanarle el camino al poder. Sospecho un futuro oprobioso para esta mujer.
Señora Carmena, apelando a mi derecho institucional de libertad de expresión, le recuerdo que toda esta maraña que están proliferando a lo largo y ancho de España son todos unos descerebrados por muchos títulos que tengan, usted como jueza debe saber que la libertad de expresión de cada uno acaba cuando empieza el derecho de otros; no nos cuente milongas semánticas intentando justificar los desvaríos de ciertas personas que están en su ayuntamiento, usted como jueza debe saber que las leyes hay que cumplirlas aunque no gusten, y si hay que cambiarlas se cambian, pero nunca ofender a otras personas por raza, religión o sexo, pues en ese caso entraríamos en una anarquía total.
Que opinión tendría usted si cualquier español le deseara a usted o al señor Iglesias que le gustaría verlos empalados. Le diré la respuesta que toda esa tropa diría, que eso es de extrema derecha radical. Aquí con él y tú más se quiere justificar lo injustificable, ni para unos ni para otros oiga usted.
La Sra. Carmena es una mina y no lo sabe. Cada día suelta por lo menos una tontería diferente. Muchos monologuistas de humor tienen dificultades para encontrar nuevos comentarios cómicos para entretener a su público. Manuela Carmena tiene un talento natural para soltar "chorradas" con fluidez. Y, de verdad, nos reiríamos mucho con sus comentarios si no fuera alcaldesa.
Señora Carmena, cambie de oficio, tiene más futuro como cómica. Ahora tiene la misma gracia que tendría Gila con sus chistes de la guerra si fuese jefe del Estado Mayor del Ejército.
Una pregunta tonta, ¿hubieras hecho lo mismo su concejala Rita Maestre en una mezquita? ¿Cuándo hará la performance en el Ayuntamiento? Esperamos con ansia que en un acto de rebeldía suprema, te quites el sostén en una sesión pública del Ayuntamiento para regocijo, solaz y alborozo de la ciudadanía.
Últimamente, te veo como con cara de estreñida y de mal humor. ¿Ya no usas las bolas chinas, de las que hablabas en la capilla de la Complutense? ¿Ya no te gustan los mariscos y, más en concreto, las almejas?
A ver Carmona ujjj. digo Carmena. Las almejas españolas no son de comer, pues son de la mar. Pero las francesas son de la mer. Comprendes ahora. Que es que hay que explicarlo todo. Con lo listos que parecíais, antes de tocar pelo y ser de la Casta.

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