TODOS SOMOS JUANA RIVAS
En unos días todo el mundo se ha convertido en Juana Rivas, no es que haya habido un hecatombe mundial, ni siquiera se ha solucionado el paro, pero todas las redes sociales, toda la buena gente de España pone en su perfil que tienen en su casa a Juana Rivas o que ellos mismos son Juana Rivas.
Esta valiente mujer, cansada de malos tratos y de justicia injusta está en paradero desconocido y nadie sabe ...dónde encontrarla para entregar sus hijos a su ex marido condenado por maltratador.
Lo que comenzó siendo Maracena, su pueblo, se ha trasladado a toda la provincia, a toda España. “Todos somos Juana Rivas”.
Aunque la sientan cerca, nadie sabe dónde está. Ni su abogada ni sus asesores jurídicos ni los habitantes del pueblo. Y quien lo sepa no lo va a decir nunca, afirman con la lealtad inusitada del que defiende al débil sin saber bien por qué. Con fe ciega, los corros de vecinas dictan sus sentencias extrajudiciales: “Yo creo que si esa mujer dice que el tío es un maltratador, es que es un maltratador”. “¿Y si al hombre le da un pronto y le hace algo a los chiquillos?”, se preguntan.
Si se consuma la denuncia por secuestro, se abriría la vía penal y no sólo la civil como ocurre en estos momentos, lo cual conllevaría aparejado posibles condenas de cárcel en caso de condena. Si la Guardia Civil encontrara a los menores en estos momentos, sobre la progenitora no recaería ningún tipo de pena al ser un asunto civil y no penal.
El tema es muy espinoso, pues hay dos sentencias con todas las garantías legales y constitucionales, en primera y segunda instancia, en la que por aplicación de un convenio internacional sobre traslado ilícito de menores, se considera que existió ese traslado ilícito por parte de la madre y se considera que no hay excepción alguna por la cual los niños no puedan volver a Italia.
Esto tiene un problema de base, la madre hizo cosas que no debía haber hecho: secuestrar a sus hijos para traerlos a España. Según el abogado del padre, los niños tendrán que volver a Italia y allí, la madre podrá pedir la custodia de los niños y, en su caso, solicitar una autorización judicial en Italia para traerlos a España. La sentencia por violencia de género fue en 2009 y ya está cumplida.
El caso es muy conflictivo y harto enrevesado jurídicamente, pero mientras todo esto ocurre, aquí en Granada “Todos somos Juana Rivas”

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