YA ESTAMOS DE VUELTA
Alguien dijo que cumplir años es obligatorio, pero que hacerte viejo es algo opcional y yo he tomado esta última postura. Los años van pasando, pero sin embargo, quiero hacer miles de cosas que aún no he conseguido a lo largo de estos años vividos.
En este tiempo que he estado ausente, ha vuelto a ocurrir lo de siempre, han desaparecido 1430 amigos que tenía en Facebook, se ve que cada vez que me tomo un descanso, hay personas que también me acompañan. Ya... ni siquiera me preocupo averiguar el motivo o las técnicas que utiliza este sistema infernal del Facebook. Además siempre aprendí que los amigos son como los buenos libros, no es necesario tener muchos, si no los mejores.
Como decía mi admirado Serrat, prefiero querer a poder, palpar a pisar, ganar a perder, besar a reñir, bailar a desfilar y ser partidario de vivir.
Yo no estoy ni nunca lo estuve en competencia con nadie, no deseo ser el mejor, muy al contrario, siempre estuve con los perdedores. Ahora eso sí, cada día quiero ser un poquito mejor de lo que fui ayer, por mi Mujer, mis Hijas, mis Nietos, mis Amigos.
Algunos de vosotros, en verdad os he echado de menos, pero a otros es mejor que sigan por su vereda y que nunca nos encontremos. Siguen con la misma monserga de siempre y tan pesados que da pereza abrir el Facebook dichoso.
Quisiera agradecer a todos los amigos que me han preguntado, animado para volver, ya sabéis que siempre vuelvo, pero necesito de estos períodos para recargar batería. No se trata de flores, paisajes o churros, se trata de transmitir sensaciones y eso mis queridos amigos, cada día me cuesta más.
El tiempo no regresa y como dije al principio, prefiero aprovechar al máximo las cosas que me dan vida. No espero que nadie entienda mis ausencias, pues cada vida es distinta y nadie recorre tú mismo camino.
Ya decía Aristóteles que la mejor forma de no ser criticado es no decir nada, no hacer nada y no ser nadie. Pero yo sigo con mi Benedetti, defendiendo la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas. Así que ya estamos de vuelta otra vez.
Alguien dijo que cumplir años es obligatorio, pero que hacerte viejo es algo opcional y yo he tomado esta última postura. Los años van pasando, pero sin embargo, quiero hacer miles de cosas que aún no he conseguido a lo largo de estos años vividos.
En este tiempo que he estado ausente, ha vuelto a ocurrir lo de siempre, han desaparecido 1430 amigos que tenía en Facebook, se ve que cada vez que me tomo un descanso, hay personas que también me acompañan. Ya... ni siquiera me preocupo averiguar el motivo o las técnicas que utiliza este sistema infernal del Facebook. Además siempre aprendí que los amigos son como los buenos libros, no es necesario tener muchos, si no los mejores.
Como decía mi admirado Serrat, prefiero querer a poder, palpar a pisar, ganar a perder, besar a reñir, bailar a desfilar y ser partidario de vivir.
Yo no estoy ni nunca lo estuve en competencia con nadie, no deseo ser el mejor, muy al contrario, siempre estuve con los perdedores. Ahora eso sí, cada día quiero ser un poquito mejor de lo que fui ayer, por mi Mujer, mis Hijas, mis Nietos, mis Amigos.
Algunos de vosotros, en verdad os he echado de menos, pero a otros es mejor que sigan por su vereda y que nunca nos encontremos. Siguen con la misma monserga de siempre y tan pesados que da pereza abrir el Facebook dichoso.
Quisiera agradecer a todos los amigos que me han preguntado, animado para volver, ya sabéis que siempre vuelvo, pero necesito de estos períodos para recargar batería. No se trata de flores, paisajes o churros, se trata de transmitir sensaciones y eso mis queridos amigos, cada día me cuesta más.
El tiempo no regresa y como dije al principio, prefiero aprovechar al máximo las cosas que me dan vida. No espero que nadie entienda mis ausencias, pues cada vida es distinta y nadie recorre tú mismo camino.
Ya decía Aristóteles que la mejor forma de no ser criticado es no decir nada, no hacer nada y no ser nadie. Pero yo sigo con mi Benedetti, defendiendo la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas. Así que ya estamos de vuelta otra vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario