OH MY SON!!
Ocurrió el pasado 13 de abril. Alfredo Sánchez Sansano había sido invitado por el compositor Marcos Galvany al estreno europeo de su ópera Oh my son, en el Auditorio de la Diputación de Alicante. Cuando esta familia sin recursos había logrado por fin montar el dispositivo para acometer la expedición (dos horas de preparativos, una cama con ruedas, las cremas y los pañales del hijo), sonó el teléfono para decirles que se ahorraran el viaje. La Diputación prohibía ...la entrada a Alfredo.
La historia de Alfredo ya la conocía de hace tiempo, pues gracias a la solidaridad de España consiguió un vehículo adaptado a sus necesidades y así poder moverse por su pueblo Crevillente (Alicante).
Alfredo padece una enfermedad degenerativa y sin cura denominada Síndrome de Duchenne. Y la necesidad de ir cosido a una cama con ruedas y a un respirador artificial. Y una madre con un 40% de minusvalía. Y unos pollitos que le pone su padre sobre la tripa, para que sienta las plumas. Y un montón de amigos en Facebook.
Ya saben, con la crisis, la ayuda a la dependencia de Alfredo pasó de 700 a poco más de 400 euros; con los retrasos, no cobran la aportación desde enero; con las dos pensiones mínimas que recibe la familia, apenas sacan lo suficiente como para comer y pagar todo lo que requiere el anclaje del hijo enfermo y que no cubre la Seguridad Social.
La respuesta de la Diputación es lacónica... ¿Tú has visto una cama en un auditorio? Hijos de la gran puta, pero sabrán estos políticos de tres al cuarto lo que es Dignidad, valor, honradez y ganas de vivir, si lo único que saben hacer es mentir, robar y engañar al votante de a pie.
No importa el color del partido que mires, ya sea PSOE o PP, ambos están acostumbrados a gobernar en Autonomías, Ayuntamientos o Diputaciones, pero lo que es tener sentido de saber lo que es la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad no tienen ni idea.
Este tipo de situaciones no se debieran consentir ni una vez más, pues parece que no es importante para aquellas personas que desean asegurarse un buen salario durante cinco años en el Parlamento Europeo. No debiéramos consentir por un momento más que nos sigan maltratando de la forma que lo hacen, que vayan tomando nota los posibles candidatos, la ciudadanía estamos hasta los cojones de políticos insensibles.
Ocurrió el pasado 13 de abril. Alfredo Sánchez Sansano había sido invitado por el compositor Marcos Galvany al estreno europeo de su ópera Oh my son, en el Auditorio de la Diputación de Alicante. Cuando esta familia sin recursos había logrado por fin montar el dispositivo para acometer la expedición (dos horas de preparativos, una cama con ruedas, las cremas y los pañales del hijo), sonó el teléfono para decirles que se ahorraran el viaje. La Diputación prohibía ...la entrada a Alfredo.
La historia de Alfredo ya la conocía de hace tiempo, pues gracias a la solidaridad de España consiguió un vehículo adaptado a sus necesidades y así poder moverse por su pueblo Crevillente (Alicante).
Alfredo padece una enfermedad degenerativa y sin cura denominada Síndrome de Duchenne. Y la necesidad de ir cosido a una cama con ruedas y a un respirador artificial. Y una madre con un 40% de minusvalía. Y unos pollitos que le pone su padre sobre la tripa, para que sienta las plumas. Y un montón de amigos en Facebook.
Ya saben, con la crisis, la ayuda a la dependencia de Alfredo pasó de 700 a poco más de 400 euros; con los retrasos, no cobran la aportación desde enero; con las dos pensiones mínimas que recibe la familia, apenas sacan lo suficiente como para comer y pagar todo lo que requiere el anclaje del hijo enfermo y que no cubre la Seguridad Social.
La respuesta de la Diputación es lacónica... ¿Tú has visto una cama en un auditorio? Hijos de la gran puta, pero sabrán estos políticos de tres al cuarto lo que es Dignidad, valor, honradez y ganas de vivir, si lo único que saben hacer es mentir, robar y engañar al votante de a pie.
No importa el color del partido que mires, ya sea PSOE o PP, ambos están acostumbrados a gobernar en Autonomías, Ayuntamientos o Diputaciones, pero lo que es tener sentido de saber lo que es la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad no tienen ni idea.
Este tipo de situaciones no se debieran consentir ni una vez más, pues parece que no es importante para aquellas personas que desean asegurarse un buen salario durante cinco años en el Parlamento Europeo. No debiéramos consentir por un momento más que nos sigan maltratando de la forma que lo hacen, que vayan tomando nota los posibles candidatos, la ciudadanía estamos hasta los cojones de políticos insensibles.
PD.- Coincidiendo con la imputación de Rita Barberá, la salida de la cárcel del Fabra, la entrada no sé para cuándo de la alcaldesa de Alicante, he recuperado este escrito de hace unos años y aún se me ponen los pelos como escarpias. Hijos de mala Madre!

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