Mi más sincera felicitación para el Diario Granada Hoy, pues ha sido el primero en publicar la carta denuncia ...A QUIEN CORRESPONDA. En ocasiones el pez pequeño se come al grande, esperemos cunda el ejemplo. Felicidades pues!
A QUIEN CORRESPONDA
Mi mala salud de hierro ha hecho que hoy, día 2 de septiembre de 2015 ingrese en el Hospital Clínico “San Cecilio” de Granada, para una intervención quirúrgica programada.
Los nervios y ansiedad no me dejan pensar con claridad, pero ya en admisión observo la cara del administrativo y pregunto si pasa algo, me responde que no, pero que el Servicio de Urología, donde yo debía ingresar está completo y que por dicho motivo, me tienen que ingresar en la planta 5ª del Pabellón Nuevo, es un decir pues ya tiene 40 años, en el Servicio de Vascular.
Los nervios y la ansiedad, han dado paso al cabreo, pues nada más llegar a la habitación 5413 observó nada más y nada menos que cuatro camas, sí cuatro. Tres de ellas ocupadas y con un acompañante cada uno y la mía, que es la número 1 está vacía, terriblemente vacía.
Los saludos y presentaciones de rigor, yo me llamo Antonio Luis y soy de Salobreña, yo fulanito de tal y soy de Jayena, yo Zutanito y soy de Noalejo y para finalizar Perenganito de Armilla. Todos ellos quedan extrañados de mi ingreso en dicha habitación pues allí no hay nada de urología que se le parezca.
La tarde transcurre pausadamente, siempre interrumpida por el ATS o Auxiliar de turno, para ponerte la heparina, la vacuna del tétanos y cogerte una vía para el suero. Cuando ya se había roto el hielo comenzamos hablar de todo un poco, de nuestros pueblos, de nuestras ocupaciones, todos Jubilados y de nuestros deseos.
Hubo una coincidencia total, en que esta situación inhumana y de falta de dignidad total para el paciente debiera estar prohibida. Se llegó incluso a palabras mayores, pues no se entendía que hubiese dinero para putas, cocaína, EREs, Cursos de Formación y que sin embargo, no hubiese dinero para que cuatro Jubilados pudiéramos disfrutar, es un decir, de habitaciones al menos para dos.
Alguno recordó, cómo hacía poco tiempo se cerró una planta entera para que nuestra estimada Presidenta pudiera traer al mundo su retoño, que hubiese un Hospital Nuevo, sin inaugurar después de 12 años. Las conversaciones se hacían difíciles, pues llegamos a contar 32 visitas en la misma habitación.
Al día siguiente pasé a quirófano y al siguiente a reanimación, para por fin llegar a una habitación del Servicio de Urología, no de Otorrino o de Gine. Comprobando que un ala estaba cerrada desde la última vez que estuve allí, hace 8 años, que no hay bolsas ni pegatinas para pacientes de urostomía y que el material estaba muy escaso.
Destacar en todo momento el trato recibido por parte del personal, Médicos, ATS, Auxiliares, Celadores, ha sido espléndido y muy humano.
Y ahora me pregunto de quien es la culpa de esta falta de dignidad, coherencia y trato hacia los pacientes por parte del S.A.S. Nuestros impuestos para qué sirven, nuestros políticos a qué dedican su tiempo.
De ahí que dirija estas líneas al defensor del Pueblo Andaluz, al Defensor del Paciente, a los principales periódicos nacionales y por supuesto a los de Granada, por si alguien puede darme una respuesta.
A QUIEN CORRESPONDA
Mi mala salud de hierro ha hecho que hoy, día 2 de septiembre de 2015 ingrese en el Hospital Clínico “San Cecilio” de Granada, para una intervención quirúrgica programada.
Los nervios y ansiedad no me dejan pensar con claridad, pero ya en admisión observo la cara del administrativo y pregunto si pasa algo, me responde que no, pero que el Servicio de Urología, donde yo debía ingresar está completo y que por dicho motivo, me tienen que ingresar en la planta 5ª del Pabellón Nuevo, es un decir pues ya tiene 40 años, en el Servicio de Vascular.
Los nervios y la ansiedad, han dado paso al cabreo, pues nada más llegar a la habitación 5413 observó nada más y nada menos que cuatro camas, sí cuatro. Tres de ellas ocupadas y con un acompañante cada uno y la mía, que es la número 1 está vacía, terriblemente vacía.
Los saludos y presentaciones de rigor, yo me llamo Antonio Luis y soy de Salobreña, yo fulanito de tal y soy de Jayena, yo Zutanito y soy de Noalejo y para finalizar Perenganito de Armilla. Todos ellos quedan extrañados de mi ingreso en dicha habitación pues allí no hay nada de urología que se le parezca.
La tarde transcurre pausadamente, siempre interrumpida por el ATS o Auxiliar de turno, para ponerte la heparina, la vacuna del tétanos y cogerte una vía para el suero. Cuando ya se había roto el hielo comenzamos hablar de todo un poco, de nuestros pueblos, de nuestras ocupaciones, todos Jubilados y de nuestros deseos.
Hubo una coincidencia total, en que esta situación inhumana y de falta de dignidad total para el paciente debiera estar prohibida. Se llegó incluso a palabras mayores, pues no se entendía que hubiese dinero para putas, cocaína, EREs, Cursos de Formación y que sin embargo, no hubiese dinero para que cuatro Jubilados pudiéramos disfrutar, es un decir, de habitaciones al menos para dos.
Alguno recordó, cómo hacía poco tiempo se cerró una planta entera para que nuestra estimada Presidenta pudiera traer al mundo su retoño, que hubiese un Hospital Nuevo, sin inaugurar después de 12 años. Las conversaciones se hacían difíciles, pues llegamos a contar 32 visitas en la misma habitación.
Al día siguiente pasé a quirófano y al siguiente a reanimación, para por fin llegar a una habitación del Servicio de Urología, no de Otorrino o de Gine. Comprobando que un ala estaba cerrada desde la última vez que estuve allí, hace 8 años, que no hay bolsas ni pegatinas para pacientes de urostomía y que el material estaba muy escaso.
Destacar en todo momento el trato recibido por parte del personal, Médicos, ATS, Auxiliares, Celadores, ha sido espléndido y muy humano.
Y ahora me pregunto de quien es la culpa de esta falta de dignidad, coherencia y trato hacia los pacientes por parte del S.A.S. Nuestros impuestos para qué sirven, nuestros políticos a qué dedican su tiempo.
De ahí que dirija estas líneas al defensor del Pueblo Andaluz, al Defensor del Paciente, a los principales periódicos nacionales y por supuesto a los de Granada, por si alguien puede darme una respuesta.


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