Imagen

Imagen

domingo, 27 de septiembre de 2015

EFECTOS DE LA ANESTESIA
Buenos días Sr. Alcalde! Le prometo que he tenido que pellizcarme en el brazo para comprobar que aún no seguía bajo los efectos de la anestesia de la intervención quirúrgica a la que he sido sometido hace unas semanas.
Nada más abrir la ventana, hoy día 17, concretamente a las 8 de la mañana, ya estaban unos operarios municipales trabajando en el “descampado de la calle Primavera”, que como bien sabe es donde vivo.
Mi sorpresa ha sido mayúscula, pues y...a había perdido toda esperanza de que hiciera caso a las misivas que le he ido enviando estos últimos meses.
Si quiere le paso el parte del día de trabajo y así se ahorra tener que escuchar al concejal de turno. Han puesto un aparatejo de esos para ejercitarse uno y desarrollar musculatura, si antes no se da de bruces con el empedrado. Está visto que se ha enterado usted de mi intervención y quiere haga recuperación intensiva.
En segundo lugar, han colocado tres bancos nuevos para el público que no es canino, me explico, era algo que todo el mundo comentaba, cómo era posible que el Pipi-can tuviese tres hermosos bancos y que para todo “el descampado” solo hubiese cinco.
Pero ahí no para la cosa, ha venido una maquinilla regadora-limpiadora que ha dejado la parte de los críos como oro en paño. Yo sigo alucinando en colores. Posteriormente un operario se ha dedicado a regar toda La superficie dejando un aceptable suelo.
Y yo me pregunto, porqué de una vez por todas no se decide acometer el arreglo integral de todo el espacio y algo muy importante, que siempre le repito, sombra, necesitamos sombra, pero de la buena eh! Por qué no detrae algunas macetillas o plantas que tanto repone en el centro y que aquí no vemos desde el 1991.
Sr. Torres Hurtado ve qué fácil es contentar a un Jubilado y a miles de habitantes con solo unos bancos y un barrido. Ya le dije que el alcalde debe gobernar para toda la ciudad y no como si fuera su cortijo particular, sin embargo usted se lo tomó a la tremenda y me colocó el pipi-can, pero ya le he perdonado, pues veo que sus intenciones son buenas para este barrio y estos vecinos en particular.
Hágame caso y traiga algunas plantas, para que nos den sombra y cobijo a esta parte de su ciudad y no le haga mucho caso al señorito Salvador, que ese sí que no sabe de “descampados”, pues siempre está al calor que más abriga.
Saludos Sr. Alcalde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario