Imagen

Imagen

miércoles, 14 de septiembre de 2016

SOMOS LOBOS ESTEPARIOS
A veces me pregunto qué hemos hecho tan mal, para llegar a límites que nunca jamás pensaba llegaríamos. Leo en el periódico GRANADA HOY del viernes 9 de septiembre, concretamente en su página número 16 y en un pequeño recuadro, que nadie acude auxiliar a un indigente en la Granada.
Se amplía un poco la noticia con una foto del pobre hombre tirado en el suelo, junto a su silla de ruedas y con las columnas de la antigua Facultad de Filosofía y Letras de... la calle Puentezuelas.
Según relatan, pasaron más de 20 personas por el lugar y por supuesto no era ninguna cámara oculta de un programa de televisión, era la triste realidad de una sociedad consumista y que nos consume en lo más triste de nuestra existencia. Nadie dijo nada, nadie hizo nada, hasta que por fin, alguien llamó al 092 y al 112 para que acudieran raudos a ver qué pasaba.
La respuesta fue nula, dijeron que ya conocían al citado indigente y que en ocasiones se pone violento y no quiere que le auxilien.
Maldigo una y otra vez dónde van nuestros dineros en impuestos, en cargas, en IBI, en copagos y otras lindezas para que no haya suficiente capacidad tanto económica y sobre todo moral y ética como para acudir cuando una persona lo necesita.
Seguro que ya habrá quien comente, que es normal que esto ocurra, pues hay personas que viven en la calle y que son drogadictos, alcohólicos y gente de mal vivir, qué para qué queremos desperdiciar el poco dinero que se destina a auxilio social.
Repito una y cien veces, que algo hemos tenido que hacer mal, para que en un punto de nuestra evolución actuemos tan insensible y de la manera que relata la noticia del periódico. Es indudable que todas las sociedades urbanas han tenido en el pasado sus indigentes (vagabundos, tullidos, ancianos solos, niños abandonados) que vivían en la mendicidad o de las rapiñas; pero que en pleno siglo XXI y en esta Granada nuestra pasen estas cosas, me sigue molestando y mucho.
EL PICACHILLO
Otro verano más que se fue y sigo sin aprender a tirarme del “Picachillo”. Cuando era niño no lo hacía porque era un cagueta, ya de joven los barrigazos se oían en el pueblo y de mayor, ocurre que la barriga pesa demasiado. El caso es que año tras año, siempre me digo…este va a ser! pero nada, esperemos que el siguiente sea el definitivo y por fin sepa tirarme de cabeza desde el “Picachillo”.
La vida está llena de retos que o bien nos los dan impuestos o tal v...ez nos lo ponemos nosotros mismos, este de tirarme del Picachillo es algo que me impuse yo hace muchos años, pero que siempre tengo presente año tras año.
Recuerdos de crio en la calle Cristo, jugando en el Postigo o en el Paseo de las Flores, recuerdos de mi Madre que siempre me decía…”cuidado con el Picachillo”, en fin retazos de toda una vida labrada a pie de obra pero que no consigo culminar.
Prometo que el año que viene volveré a intentarlo una vez más y aunque la barriga sea amplia, más amplias son las ganas que tengo de por fin tirarme medio en condiciones.
A veces me siento cansado de tanto escribir chorradas, pensamientos, sentimientos para gente que no sabe ni siquiera quien soy, que no pregunta si se puede entrar en mi mundo, así que algún día haré una locura...
Lo confieso! Reconozco que me gusta el tocino con locura. Tengo el colesterol alto, aunque controlado con medicación. Pero cada vez que veo un buen trozo de tocino blanco como la nieve y con una veta sonrosada, se me caen dos lagrimas como puños.
Habrá otras exquisiteces, pero donde se ponga un buen pan casero, una buena navaja, un buen trozo de tocino y por supuesto, un buen vaso de vino que se quite todo lo demás.
Si es en buena compañía, ni los Dioses soñaron un momento mejor.
SALOBREÑA, PROA BLANCA DE LA DISCORDIA
El periódico IDEAL ha sido tribuna abierta este verano para Salobreña, ya que ha sido el pueblo más nombrado y criticado en la sección de cartas al Director. Por un lado que si el Paseo Marítimo sin terminar, por otro la controversia entre el Presidente de Vecinos de Salomar 2000 y el Sr. Santaella; en esta ocasión, una nueva misiva de la Sra. Zurita Aguilar poniendo a caldo el pueblo, las urbanizaciones y el consistorio municipal, la ve...rdad no ha dejado títere con cabeza.
De ahí, que en esta ocasión como nacido y criado en Salobreña y Pregonero de sus Fiestas, me siento en la obligación y devoción de salir al quite de tanta tropelía y querer ver solo las cosas malas y por hacer que tenemos, que por cierto son muchas, pero no seamos tan derrotistas que solo veamos lo negativo.
Salobreña, siempre lo he dicho y escrito ha sido el patito feo de todas las administraciones, local, provincial, autonómica y nacional, hasta el punto de que pueblos cercanos como Motril y Almuñécar se desarrollaban a todos los niveles e infraestructuras, dejando siempre atrás a mi pueblo.
Yo no he votado a la actual alcaldesa, pero quiero recordar que obtuvo mayoría absoluta en las últimas elecciones y aun sin ser de mi agrado, es la alcaldesa elegida democráticamente, por lo que tiene y tendrá mi apoyo durante los cuatro años que dure su mandato y después se quita y se pone otra persona que lo haga mejor.
Sus ideas y ganas por arreglar el pueblo fueron evidentes, aunque no convincentes. Quería como todos, revitalizar el casco antiguo, quería un Centro de Salud nuevo y acorde con los tiempos, quería un nuevo apeadero de autobuses, quería arreglasen el Paseo Marítimo que se llevó los temporales de invierno y era Costas quien debía hacerlo, metió la pata con el derribo de la tapia de Salomar 2000 sin aviso previo, en fin quería muchas cosas y se está en el camino.
Pero por favor, seamos por una vez proactivos, no veamos solo la suciedad y abandono que presenta el pueblo en algunos aspectos. Pensemos que los habitantes del pueblo, en verano se multiplican y todos queremos servicios que pagamos con nuestros impuestos.
Con todo lo expuesto, espero y deseo que poco a poco todas aquellas cosas que la señora alcaldesa quería hacer y se han quedado a mitad de camino, se vayan realizando poco a poco, como se quitó la grúa del Castillo Árabe, como se abrió por fin el Parque de la Fuente, como las aguas de la playa están un poco más limpias, aunque eso creo es mérito de tanto levante como tenemos este verano.
Así, que echemos todos unas manos a esta Proa Blanca de Granada y hagamos por fin que Salobreña brille con luz propia y no sea tan controvertida. Espero Sr. Director que me haga caso y vean la luz estas líneas, pues tan bien es necesario otro punto de vista. Muchas Gracias.

PD. La foto es una postal de la Salobreña de los años 70.
Decía Mario Benedetti…”No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo”. Así que levántate y recupera lo tuyo, lo nuestro, lo de todos…
PARTIENDO CHUMBOS
Hace años, muchos años diría yo, que cada vez que veía alguien en plena calle con su puesto de chumbos y atendiendo a la gente que pasa, para endulzar su vida con el rico sabor del higo chumbo, me sentía enormemente atraído.
Ayer, por fin, vi mi sueño cumplido. Justo al lado de la tienda en donde compro el pan, me encontré con una gitanilla, joven, morena y muy simpática, de nombre Lola y que hizo que cumpliera mi sueño.
Cogí la navaja bien afilada y empe...cé a pelar chumbos, hasta siete conseguí dejarlos libres de piel y espinas; no sé cómo lo haría, pero al finalizar me dijo…“payo tú sí que sabes”.
Qué tiempos aquellos en los que iba a la Caleta y mi Tía Eloísa y mi Tío Paco me enseñaron a ir a las pencas del Caletón y coger sin pincharse los chumbos de la penca, para después barrerlos en el suelo y posteriormente lavarlos en el grifo. Días aquellos de gloria y sabor a chumbo morisco.
La gitana Lola ha sido quien ha colmado mi deseo tantas veces insatisfecho de pelar chumbos en plena calle. Gracias!