AMALIA, MADRE DE RAUL
A pesar de que soy un empedernido lector de periódicos, últimamente, quizás por la edad, cada día creo menos en el poder y libertad de la prensa, pues raro es el día que no ves cómo se manipula a la opinión pública con programas, artículos de opinión y editoriales.
Pero al mismo tiempo, sigo siendo un gran soñador y creo en el tercer poder, que siempre ha sido la prensa y en esta ocasión me reconforto viendo cómo en realidad aún quedan restos de ese pasa...do que tanto admiré.
El caso es de un joven, Raúl Ventura, de 27 años y que desde hace 13 años sufre un ataque al corazón que se complica. Las consecuencias son una discapacidad del 98% y un coma vigil, el menos grave pero igual incapacitante: no posibilita la interrelación sensorial del paciente con su entorno ni tampoco la comunicación. Sólo responde a estímulos dolorosos. Conciencia media.
Pues bien, Raúl recibía de un fisioterapeuta tres veces por semana sesiones de rehabilitación y de golpe y porrazo le suspenden la prestación por falta de dinero, toma ya! Amalia, madre del joven está totalmente indignada y yo con ella, pues no se cansa de pedir que ella no quiere pensiones, ni dinero, solamente pide dignidad para su hijo. Que aun a sabiendas que no mejorara, pero al menos tendrá una vida digna y no anquilosante y que el tiempo que vaya a vivir lo haga con respeto y calidad de vida.
Aunque ella no entiende muy bien las consecuencias médicas que apuntan los expertos derivadas de esta retirada asegura que sin el fisioterapeuta su hijo, se engarrota mucho más, me cuesta el doble vestirlo y no puedo cargar con él (pesa cerca de 70 kilos y mide 1,80 cm) para trasladarlo a su silla, dice Amalia, quien pacientemente cambia a su hijo dos veces al día desde la cama a la silla.
Y luego va Mariano Rajoy a Bruselas y dice muy ufano que ha ahorrado, que no recortado, 12.000 millones en sanidad; va la Comunidad Valenciana, donde vive Raúl y organiza carreras de fórmula I, visitas del papa, puentes y edificios mastodónticos, aeropuertos sin aviones, sigo, mientras no hay dineros para un fisioterapeuta para Raúl.
Y yo voy y me pregunto, donde estará el ángel exterminador o el Herodes aquel que permitió que tanto hijo de mala madre diera lugar a que ocurrieran este tipo de cosas. La prensa, la radio, la televisión, deben y tienen que hacerse eco de este tipo de noticias para que todos sepamos en manos de quien estamos y donde nos van a llevar.
Esta líneas van dedicadas a Amalia, madre de Raúl por su fuerza, constancia y por querer un poco de dignidad para su hijo.
A pesar de que soy un empedernido lector de periódicos, últimamente, quizás por la edad, cada día creo menos en el poder y libertad de la prensa, pues raro es el día que no ves cómo se manipula a la opinión pública con programas, artículos de opinión y editoriales.
Pero al mismo tiempo, sigo siendo un gran soñador y creo en el tercer poder, que siempre ha sido la prensa y en esta ocasión me reconforto viendo cómo en realidad aún quedan restos de ese pasa...do que tanto admiré.
El caso es de un joven, Raúl Ventura, de 27 años y que desde hace 13 años sufre un ataque al corazón que se complica. Las consecuencias son una discapacidad del 98% y un coma vigil, el menos grave pero igual incapacitante: no posibilita la interrelación sensorial del paciente con su entorno ni tampoco la comunicación. Sólo responde a estímulos dolorosos. Conciencia media.
Pues bien, Raúl recibía de un fisioterapeuta tres veces por semana sesiones de rehabilitación y de golpe y porrazo le suspenden la prestación por falta de dinero, toma ya! Amalia, madre del joven está totalmente indignada y yo con ella, pues no se cansa de pedir que ella no quiere pensiones, ni dinero, solamente pide dignidad para su hijo. Que aun a sabiendas que no mejorara, pero al menos tendrá una vida digna y no anquilosante y que el tiempo que vaya a vivir lo haga con respeto y calidad de vida.
Aunque ella no entiende muy bien las consecuencias médicas que apuntan los expertos derivadas de esta retirada asegura que sin el fisioterapeuta su hijo, se engarrota mucho más, me cuesta el doble vestirlo y no puedo cargar con él (pesa cerca de 70 kilos y mide 1,80 cm) para trasladarlo a su silla, dice Amalia, quien pacientemente cambia a su hijo dos veces al día desde la cama a la silla.
Y luego va Mariano Rajoy a Bruselas y dice muy ufano que ha ahorrado, que no recortado, 12.000 millones en sanidad; va la Comunidad Valenciana, donde vive Raúl y organiza carreras de fórmula I, visitas del papa, puentes y edificios mastodónticos, aeropuertos sin aviones, sigo, mientras no hay dineros para un fisioterapeuta para Raúl.
Y yo voy y me pregunto, donde estará el ángel exterminador o el Herodes aquel que permitió que tanto hijo de mala madre diera lugar a que ocurrieran este tipo de cosas. La prensa, la radio, la televisión, deben y tienen que hacerse eco de este tipo de noticias para que todos sepamos en manos de quien estamos y donde nos van a llevar.
Esta líneas van dedicadas a Amalia, madre de Raúl por su fuerza, constancia y por querer un poco de dignidad para su hijo.

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