ESTOY HECHO UN LIO
El 15 de septiembre, el periódico GRANADA HOY, tuvo a bien publicarme una carta titulada “A qué Hospital voy”, en dicha misiva expresaba todas mis dudas y preguntas por dónde tenía que acudir para mis revisiones periódicas como paciente crónico oncológico, ya que lo que me hacían antes de la famosa fusión, análisis de sangre, TAC, Oncología y Urología en el Hospital Clínico “San Cecilio”, ahora me lo debían hacer en cuatro sitios distintos.
Pues bien, pasó el tiempo y esta mañana he tenido que acudir nuevamente consulta por consulta y hospital por hospital para saber si la revisión de primeros de marzo me la realizan en un sitio u otro. Y la verdad, ya estoy harto, cansado de esta movida y tanta tomadura de pelo. Yo porque vivo en el Zaidin y me viene bien hacer ejercicio, pero imagínense los pacientes de fuera de Granada, cómo coño se enteran de dónde tienen que acudir.
He leído hoy, la columna de Antonio Cambril y coincido en el título totalmente con él y con el Dr. Jesús Candel, el Ruiz que arda, pero creo se quedan cortos, debiera arder también el Clínico, Trauma y el PTS. Que tuvieran que atendernos en tiendas de campaña, pues eso es lo que han conseguido con tanta fusión y confusión.
A día de hoy, viernes 13 de enero de 2017 aún no hay lista abierta para darme cita para el TAC y eso que en principio me tendrían que ver el 3 de marzo el oncólogo y el 26 el urólogo. Menos mal que la sangre me la sacan en mi barrio, pues ya sería el colmo tener que ir al cerrillo Maracena.
Cuando compañeros y amigos de mi época laboral en un laboratorio farmacéutico me preguntan qué pasa en Granada, ya no sé qué contestarles, si con cabreo, malestar o con un chiste, pues de chiste parece todo lo que nos está pasando, pero maldita la gracia que a mí me produce este caos y este fracaso.
Aún no se han enterado bien en Sevilla, lo que demanda el pueblo granadino, tomen mi caso y el de tantos otros y traten de explicar a la ciudadanía qué ventajas tengo yo que antes no tuviera. Esto se ha convertido en un diálogo de besugos, pues nadie quiere oír ni enterarse bien de lo que queremos y mientras tanto nuestro Sr. Alcalde haciéndose fotos con la guitarra.
Mientras discuten, recortan, engañan y mienten, no podrían poner una línea de teléfono gratuita y con 100 operadores para que la gente pudiésemos llamar e informarnos dónde debemos acudir y cuándo podemos hacerlo. Tan difícil es poner ese teléfono. Hay dinero para putas, para cocaína, para pufos y para otros menesteres, pero no hay para un simple número de teléfono informativo.
Cansado, hastiado y muy cabreado estoy ya con tantos meses y tan pocos resultados obtenidos en las negociaciones. Granada sigue queriendo lo mismo que quería desde el principio, no ha cambiado nada, queremos los dos hospitales completos, no al traslado del maternal, dimisión de los responsables de este caos y yo quiero saber cuándo y dónde debo realizarme mi revisión trimestral, pues mi salud es lo primero.

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