La cosecha de este año ha sido estupenda, pues a la carne de membrillo, se le ha añadido este riquísimo Licor de membrillo, que está de rechupete. En las tardes frías de invierno, sentado en la mesa camilla, con el brasero encendido haciendo cabrillas en las piernas, unos buenos polvorones de almendra, un buen rosco de vino y una copita... la tarde se hace muy, pero que muy llevadera. Volvamos a los sabores de antes, de siempre...

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