El Niño de Laurica
miércoles, 31 de agosto de 2016
El tiempo, ay el tiempo, testigo mudo de todos nuestros quehaceres. Al final te sientes reconfortado, incluso contigo mismo. Ya veras qué feliz te sientes!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
‹
›
Inicio
Ver versión web
No hay comentarios:
Publicar un comentario