QUIERO UNA MUERTE DIGNA PARA MI HIJA
La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María, pero qué coño pinta aquí la Conferencia Episcopal. No es bastante el sufrimiento, el desgarro y el abandono tan grande que sienten estos Padres para pedir que de una vez por todas desconecten las máquinas y seden a su Hija para que por fin tenga una muerte digna.
Ha llegado su momento de ida y no la dejan ir. Por eso ha comenzado nuestra batalla, expuso... Estela Ordóñez, la madre de Andrea, a las puertas del hospital. La situación médica irreversible de Andrea, una niña gallega de 12 años, ha avivado el debate en torno a la muerte digna. La pequeña padece una enfermedad neurodegenerativa y una crisis aguda obligó a ingresarla hace casi cuatro meses en el Hospital Universitario de Santiago. En estos momentos es alimentada con una sonda directa al estómago. Los padres piden que se le retire y que la menor sea sedada hasta que fallezca. Sin embargo, sus médicos no consideran que se haya llegado al extremo para tomar tal decisión.
Los facultativos solicitaron un informe al respecto al comité de ética asistencial del área de su comunidad autónoma. Sus conclusiones fueron favorables a la petición de la familia de la paciente, pero dicho documento no es vinculante.
Y aquí tenemos el conflicto, Xunta de Galicia, Departamento de Pediatría, Código Ético y hasta Conferencia Episcopal están en contra de la decisión de los Padres que lo único que desean como buenos Padres es el único bien para su querida Hija, que descanse en paz.
Qué sabrán todos ellos, del recuerdo que ya permanecerá para siempre indeleble en su corazón, en su mente y en su alma. Cómo explicar a todos ellos que la vida se para en ese mismo instante que ya tomaron esa decisión tan drástica y tan trágica.
Dejen en paz a están familia que sufre, padece y quiere hasta límites que muy pocas personas saben y concédales su deseo, pues lo único que quieren es una muerte digna y sedativa para su hija.
Como decía François Mauriac, “La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente”. Amen
La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María, pero qué coño pinta aquí la Conferencia Episcopal. No es bastante el sufrimiento, el desgarro y el abandono tan grande que sienten estos Padres para pedir que de una vez por todas desconecten las máquinas y seden a su Hija para que por fin tenga una muerte digna.
Ha llegado su momento de ida y no la dejan ir. Por eso ha comenzado nuestra batalla, expuso... Estela Ordóñez, la madre de Andrea, a las puertas del hospital. La situación médica irreversible de Andrea, una niña gallega de 12 años, ha avivado el debate en torno a la muerte digna. La pequeña padece una enfermedad neurodegenerativa y una crisis aguda obligó a ingresarla hace casi cuatro meses en el Hospital Universitario de Santiago. En estos momentos es alimentada con una sonda directa al estómago. Los padres piden que se le retire y que la menor sea sedada hasta que fallezca. Sin embargo, sus médicos no consideran que se haya llegado al extremo para tomar tal decisión.
Los facultativos solicitaron un informe al respecto al comité de ética asistencial del área de su comunidad autónoma. Sus conclusiones fueron favorables a la petición de la familia de la paciente, pero dicho documento no es vinculante.
Y aquí tenemos el conflicto, Xunta de Galicia, Departamento de Pediatría, Código Ético y hasta Conferencia Episcopal están en contra de la decisión de los Padres que lo único que desean como buenos Padres es el único bien para su querida Hija, que descanse en paz.
Qué sabrán todos ellos, del recuerdo que ya permanecerá para siempre indeleble en su corazón, en su mente y en su alma. Cómo explicar a todos ellos que la vida se para en ese mismo instante que ya tomaron esa decisión tan drástica y tan trágica.
Dejen en paz a están familia que sufre, padece y quiere hasta límites que muy pocas personas saben y concédales su deseo, pues lo único que quieren es una muerte digna y sedativa para su hija.
Como decía François Mauriac, “La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente”. Amen
PD. In memorian de Andrea

No hay comentarios:
Publicar un comentario