El Niño de Laurica
martes, 23 de junio de 2015
Días de gloria y alegría, en donde cada minuto y cada instante se hacían interminables, porque interminables eran las ganas de jugar que teníamos y "la calle" nos daba todo lo que buscábamos y queríamos. Ojalá pudiesen volver aquellos momentos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
‹
›
Inicio
Ver versión web
No hay comentarios:
Publicar un comentario