viernes, 19 de junio de 2015

CRONICA DE UNA CONCENTRACION ANUNCIADA
Días llevaba sin dormir pensando qué pasaría el viernes 19 en la Concentración anunciada para pedir el No Cierre y la solución de una vez por todas de los problemas de mi querida Residencia “Huerta del Rasillo”, he tenido movilizado a todo el mundo con mensajes, noticias, recortes de prensa, opiniones, etc. y por fin me siento a escribir lo vivido hoy.
El sentimiento que tengo a estas horas, no puede ser más que un sentimiento agridulce, de ese que te deja un no sé qué, pero que te hace reaccionar y decir hasta aquí hemos llegado y ahora qué.
El día era soberbio, el sol pegaba de lo lindo y la temperatura, casi 38 grados a pleno sol. Eran las 12 en punto y todos nos mirábamos cómo diciendo aquí falta gente, mucha gente, toda esa gente que tanto nos apoya en las redes sociales y tanto ánimo nos da, pero no, no habían podido venir.
Solo estábamos los Residentes que se pueden desplazar vía silla de ruedas o vía furgoneta, sus cuidadores, algún familiar y el Tío del Cartón y su mujer. De repente llegó un poco más de gente, eran los compañeros de CCOO, con sus pancartas, sus banderas, sus pegatinas y sus silbatos. Se nota el oficio, lo tienen bien aprendido y me recuerdan mis años de clandestinidad. Felicitaciones para ellos por su compañía y trabajo.
Sin embargo no había nadie del PP y su gobierno local y central, nadie del PSOE vencedor en Andalucía y errático de saber qué hacer, nadie de IU y su buena gente participativa luchadora, nadie de Ciudadanos y su habilidad para pactar y nadie de PODEMOS y su fuerte indignación con todo lo que se menea.
Y así me siento yo, indignado, estafado engañado por tanta gente representativa de esta sociedad mercantil, fría, distante e inhumana con sus seres semejantes. Dónde estaban los de la Plataforma antidesahucios, que montan un buen cirio por una familia que van a desahuciar y sin embargo no se inmuta por 36 familias que son la madre de todos los desahucios.
Y la clase política, dominante y dominada que tanto se pavoneaba por la Residencia con bonitas palabras y promesas acompañados eso sí, de su troupe de fotógrafos. Nadie los vio por ningún lado, ni siquiera salieron a saludar.
Nota especial para las fuerzas de seguridad, ante tanto peligroso manifestante, policía nacional y policía local; al final les saludé, pues ejercieron su labor con encomiable amabilidad y respeto. Felicidades.
Y por supuesto el sabor más dulce para toda mi gente, gente sufrida, trabajadora, que no cobra hace cuatro meses, pero que mantiene intacta sus ilusión, trabajo y dedicación para esta su familia como consideran a los Residentes.
Al final vi rostros cansados, fatigados por el día, el calor, la indiferencia, el abandono y la desidia que quieren hacernos llegar toda esta gentuza que nos gobierna. Pero que aún conservan un rayo de esperanza en el ser humano y que piensan no les van abandonar a su suerte.
Y por último, este pobre Jubilado que aunque febril y también cansado, siempre tiene cojones para seguir luchando hasta el punto de cometer la locura de parar un autobús en plena calle con su pancarta pidiendo Respeto y Dignidad, pero que al final desistió de su intento por la multa que caería a los convocantes. Pero que sin embargo sigue pensando que es mejor morir de pie y con un cartón en la mano que vivir de rodillas y abandonado por todos.
Nunca pierdas la esperanza, los milagros pasan todos los días y nosotros en eso estamos, seguimos esperando nuestro milagro, ese que ya nos lo tenemos ganado hace tiempo. La Residencia “Huerta del Rasillo” no se cierra.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario